Publicado el Martes, 21 de mayo de 2013

Cosmética natural frente a cosmética convencional VII. Los aceites vegetales.
Seguimos un número más enfrentando la cosmética natural a la convencional, a través de los aceite vegetales,  y os preguntaréis porque tanta insistencia, pues bien, la cosmética convencional utiliza el nombre de algunos de los aceites vegetales de mayor calidad, como puede ser el aceite de oliva, el de rosa mosqueta y últimamente el de argán, para “captar” clientes y acercarse, aunque sólo sea en el nombre de la etiqueta, a la cosmética natural.  Pero sólo tenéis que leer la etiqueta de los ingredientes para comprobar que los aceites vegetales se encuentran en el noveno o décimo lugar, es argandecir, el porcentaje que contiene la crema es prácticamente inexistente. (aclaración!!! en las etiquetas los ingredientes se colocan por porcentaje total en la formula, es decir, el primer ingrediente que os vais a encontrar siempre es el agua, que suele estar entre el 75-80% de total, por lo que si el aceite de argán se encuentra en el noveno lugar, os podréis imaginar que el porcentaje es insignificante).

Por eso cuando compréis una crema de rosa mosqueta o de argán,  aseguraros que estáis comprando cosmética natural, orgánica o ecológica,  y ahí podréis comprobar que los aceites vegetales están en segundo o tercer lugar en la etiqueta, lo que os garantiza un resultado óptimo gracias a la concentración de principios activos en la fórmula.

Siguiendo con los aceites vegetales más apreciados, el aceite de argán, se ha puesto de moda, o lo han puesto de moda, desvirtuándolo por completo e infravalorando sus propiedades  y su origen. El aceite de argán se produce sólo en el suroeste de Marruecos, y ha servido como ingrediente básico en la dieta y en la medicina tradicional de la zona, gracias a su alto contenido en vitamina E y al porcentaje de ácidos grasos esenciales que contiene, un 45% de ácido oléico y un 35% de ácido linoléico. En el siguiente número nos adentraremos en sus propiedades y aplicaciones cosméticas.