En beneficio de nuestra piel. Abril 2013 | Såper, cosmética ecológica, organic skincare
Publicado el Domingo, 14 de abril de 2013

Cosmética natural frente a cosmética convencional. VI. Los aceites vegetales.
Se están dando pasos muy importantes de información a la sociedad, a través de los medios de comunicación, de los problemas que puede causar el uso continuado de la cosmética convencional, los informes de médicos e investigadores están saliendo de los cajones de los despachos y están llegando poco a poco al gran público, como es el caso de los estudios

rosa mosquetadel Dr. Nicolás Olea, expuestos hace unos días en el telediario de La 1 * (ver enlace a la noticia). Como ya hemos hablado en números anteriores, la alternativa a la cosmética convencional, es la cosmética natural, orgánica o ecológica. Cada vez hay más personas que se inclinan hacia hábitos de vida más saludables y buscan productos libres de químicos, pesticidas y productos fitosanitarios. El ingrediente estrella en la cosmética natural son los aceites vegetales y por eso llevamos varios meses hablando de ellos, y este mes le toca el turno a uno de los aceites más apreciados en nuestro país, el aceite de rosa mosqueta. La rosa mosqueta, o rosa eglanteria, es un arbusto silvestre de la familia de las rosáceas. Su fruto, conocido como escaramujo, se utiliza en repostería para hacer mermeladas, y en cosmética se utiliza el aceite vegetal que se extrae del prensado en frío de las semillas del fruto.  Las principales propiedades de éste aceite son:

– evita la aparición y reduce las arrugas y estrías de la piel.
– reduce las marcas y cicatrices producidas por intervenciones quirúrgicas o derivadas del acné.
– redistribuye la pigmentación, lo que ayuda a reducir las manchas de la piel y ayuda a retardar el fotoenvejecimiento, mediante la autogeneración de melanina.

En la etiqueta tenéis que buscar Rose Hip Oil*, el asterisco indica que es de producción ecológica o bio. Podéis encontrar el aceite puro, o formando parte de los ingredientes de jabones, cremas y ungüentos.

Artículo publicado en El Pregonero de Uceda.